Afectación Audiovestibular  

      

      Todos los aminoglucósidos son capaces de producir en el ser humano alteraciones auditivas o vestibulares por fenómenos tóxicos y esta toxicidad puede ser acumulativa cuando se emplean tratamientos repetidos con estos productos.  

       La toxicidad auditiva se manifiesta por la destrucción de las células ciliadas del órgano de Corti que conllevan la degeneración del nervio auditivo. Se presenta una pérdida auditiva generalmente bilateral que comienza con la afección de los tonos altos, aunque hay casos descritos de pérdida de audición unilateral.       La toxicidad vestibular se debe a la lesión de las células ciliadas tipo I de la cresta acústica, produciéndose una sintomatología caracterizada por: nauseas y vómitos, inestabilidad, sensación de vértigo mareos y nistagmo.       Todas estas lesiones están relacionadas directamente con la concentración de aminoglucósidos que se alcanzan en la perilinfa y endolinfa, por lo que se puede decir que son dependientes de la dosis. En cuanto a su reversibilidad, únicamente vuelven a la normalidad el 50% de las lesiones ya insaturadas. Existen factores que pueden aumentar este efecto toxico, entre los más importantes están:     

  • Duración prolongada del tratamiento.
  • Administración concomitante de otros fármacos ototóxicos (por ejemplo el acido etacrínico).
  • Insuficiencia renal previa.    
  • Función audiovestibular previamente anormal.    
  • Edad avanzada.     
  • Deshidratación.     
  • Hipertermia.     
  • Tratamientos previos con aminoglucósidos.

En tratamientos prolongados, parece ser que la tobramicina es menos tóxica a estos niveles que la gentamicina.

      Afección Renal   

      

     Todos loa aminoglucósidos son nefrotóxicos. Clínicamente puede manifestarse como una necrosis tubular aguda debido a la acumulación del medicamento a nivel del cortex renal, aunque la afectación más frecuente es la reducción del filtrado glomerular, por lo que se puede decir que la lesión renal es generalmente leve y reversible, en algunas ocasiones moderada y muy pocas veces severa, y que generalmente el peligro de nefrotoxicidad desaparece si la dosificación se ajusta de manera correcta según de las variaciones de la función renal. La determinación más fiable en este aspecto es la cifra de creatina sérica.  

       Como ocurre con muchos medicamentos, existen factores de riesgo que pueden incrementar los efectos tóxicos. Entre estos se encuentran:  

  • Asociación con cefalotina.     
  • Edad avanzada.
  • Sexo femenino.     
  • Hepatopatía concomitante.     
  • Asociación de otros fármacos nefrotóxicos, tales como:
    • Cis-platino
    • Anfotericina B
    • Ciclosporina

   

       Bloqueo Neuromuscular.       

    

  Los aminoglucósidos inhiben la captación presináptica de calcio a nivel de la placa neuromuscular, lo cual conlleva a la disminución en la liberación de Acetilcolina, además bloquean el receptor postsináptico de la placa.   

Ocurre sólo cuando se alcanzan concentraciones muy altas de aminoglucósidos en la placa motriz. Estas concentraciones se producen si el antibiótico se administra por vía IV o si la absorción es muy rápida, como ocurre cuando se administran concentraciones elevadas de aminoglucósidos en líquido pleural o peritoneal.  

   Factores de riesgo que favorecen la presencia de este efecto son:  

  • Miastenia Gravis.     
  • Botulismo.     
  • El uso de succinilcolina.

    

Bibliografia  

Pelta, F. y Vivas, E. Reacciones Adversas Medicamentosas. Valoracion Clinica. Editorial Díaz de Santos. Madrid, España. 1992.