Desarrolla resistencia ribosomal con rapidez.

Se utiliza en combinación con otros agentes antibacterianos en los siguientes casos:

En asociación con drogas antituberculosas, especialmente en los casos de micobacterias multirresistentes.

En asociación con Penicilina, Ampicilina o Vancomicina para el tratamiento de la endocarditis por enterococos resistentes a Gentamicina pero sensibles a Estreptomicina.

Efectos tóxicos más serios: Trastornos de la función vestibular (vértigo y pérdida del equilibrio).  Contraindicada en el embarazo

Referencias: Katzun B.G. (2007). Farmacología Básica y clínica. 10° edición. Editorial Manual Moderno.